Cursó estudios
en la Esmeralda, aunque su formación es básicamente autodidacta. Alejado
de la teoría artística y muy cercano a su propia experiencia es un pintor
extraordinariamente libre. Moedano distorsiona la realidad para acercarse
a ese punto en el que todo es energía. Sus representaciones son capaces de
mostrar eso que nuestra forma de vivir no percibe: que la tierra respira y
que el sonido también se puede ver.